La piel atópica es una de las consultas más frecuentes en farmacia. Si notas la piel seca, descamada, enrojecida, inflamada y con un picor constante, es posible que estés experimentando dermatitis atópica, una condición crónica que afecta tanto a niños como a adultos y que hoy en día padecen aproximadamente 1 de cada 10 personas en el mundo. 

Aunque no tiene cura definitiva, sí, puede controlarse eficazmente con una rutina adecuada, una hidratación constante y ciertos apoyos nutricionales que ayudan desde dentro. 

¿Qué es la dermatitis atópica? 

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel caracterizada por sequedad extrema, picor persistente, inflamación y aparición de brotes de eczema. Estas manifestaciones aparecen porque la barrera cutánea está debilitada, permitiendo que la piel pierda agua con facilidad y se vuelva más sensible a irritantes externos. 

Los brotes pueden desencadenarse por factores como cambios bruscos de temperatura, sudor, estrés, alergias, tejidos ásperos o perfumes, entre muchos otros. 

Cómo mejorar la piel atópica: claves desde la farmacia y la nutrición

1; Emolientes: el tratamiento imprescindible

Hidratar a diario es la base para controlar la dermatitis atópica. Los activos más recomendados son ceramidas, urea en bajas concentraciones, glicerina, dexpantenol y própolis en crema fría. 

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2; Vitamina D: apoyo desde el interior. 

La vitamina D ayuda a regular la inflamación y puede mejorar la evolución de la atopía. Al ser liposoluble, debe suplementarse bajo control profesional y con análisis previos.

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3; Omega-3: inflamación bajo control

Los omega-3 ayudan a modular la inflamación y mejorar la hidratación de la piel, reduciendo la intensidad de los brotes. 

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4; Dieta rica en flavonoides

Uvas, arándanos, resveratrol, cacao puro y té verde aportan antioxidantes que apoyan la respuesta cutánea. 

Recomendación destacada de farmacia: 

Una de las opciones más recomendadas es la Crema Hidratante de Cerave, formulada con tres ceramidas esenciales y tecnología MVE® que restaura y fortalece la barrera cutánea mientras mantiene la hidratación durante todo el día.

Conclusión: 

Con una rutina constante, productos adecuados y apoyo nutricional, la dermatitis atópica puede mantenerse bajo control.