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El ritmo de vida actual, el estrés continuo, la falta de descanso o una alimentación deficiente pueden alterar los niveles de neurotransmisores que regulan nuestro bienestar. Uno de los más importantes es la serotonina, conocida como "la hormona de la felicidad". Niveles bajos de serotonina pueden provocar tristeza, cansancio, irritabilidad o apatía. 

El papel del triptófano: la base del bienestar. 

El triptófano es un aminoácido esencial (el cuerpo no lo fabrica) que sirve como precursor de la serotonina. Para que el triptófano se transforme en serotonina, intervienen cofactores imprescindibles: la enzima triptófano-hidroxilasa (TH), magnesio, hierro y vitaminas B6, B3 y B12. Este proceso tiene lugar en el cerebro, pero también se ve influido por el intestino. 

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Cuando hay inflamación o estrés.... 

En situaciones de estrés crónico o inflamación, el cuerpo activa otra enzima en vez de la TH activa la IDO (indolamina-2,3 -dioxigenasa). Esta "roba" el triptófano y lo desvía hacia la quinurenina, reduciendo la serotonina y aumentando el estrés oxidativo cerebral, algo habitual en bajo ánimo o fatiga mental. Por eso, mantener a raya la inflamación es fundamental para cuidar el ánimo. 

Alimentos ricos en triptófano: leche, plátano, avena, huevos etc. 

Suplementos naturales que pueden ayudar: 

  • Omega 3 (EPA/DHA): antiinflamatorio cerebral, mejora la función neuronal. 
  • Magnesio y vitaminas del grupo B: facilitan la síntesis de serotonina.
  • Curcumina (Ergycare de Nutergia): reduce la inflamación. 
  • Vitamina D: niveles bajos se asocian con bajo ánimo y fatiga. 
  • Zinc: cofactor neurológico esencial; suele estar bajo en personas con ánimo deprimido. 
  • Triptófano: apoyo directo para la producción de serotonina (solo si no se toman otros medicamentos para tratar el estado de ánimo). 

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Conclusión: recuperar tu energía y estado de ánimo de manera naturales posible combinando buena alimentación, descanso, exposición solar y micronutrición específica.